Inicio ingeniería y maquinaria Bienes Raíces desarrollo humano Tecnologías de Información Síguenos en Facebook
  Inicio       Estaciones de radio en tu negocio Heliopsis de Vida revista revista contáctanos  
Apache 39
José Manuel Guerrero Padilla

Contra Escila y Caribdis - Twoning

José Manuel Guerrero Padilla

revista@apache39.com
Regresar a Revista
Ver otros artículos de esta columna

"TWOning  VI :La Mitad de Fromm y un poco más...Parte I"

TWOning VI :La Mitad de Fromm y un poco más

Amar es una decisión. Recordé la frase y fui nuevamente, después de varios años, a buscar ese pequeño libro que tanto me había conmovido. Encontré el apartado “Amor Erótico” y leí nuevamente las frases que, tiempo atrás, me habían parecido un tanto extrañas pero que terminé por aceptar.

Es la idea de poder amar a cualquier mujer/hombre como pareja, por el simple hecho de decidirlo; es la idea de que una relación basada en sentimientos, los cuales pueden cambiar con el tiempo, no garantizaría la idea del matrimonio para toda la vida, y que en cambio una decisión sí. Cuando leí las ideas de Fromm por primera vez, pensé que era lógico y cierto, sin embargo después de los años y por lo que estaba viviendo a través de mi separación, comencé a cuestionarlo.

No todos los argumentos de Fromm, en dicho apartado, van en el mismo sentido, sin embargo el grueso de los mismos, sí. Y la esencia de dicha argumentación, el amor es una decisión (la mitad de la argumentación de Fromm), de pronto estaba en boca de quienes defienden al matrimonio como la institución actual que es. “No hagas tanto caso a lo que sientes”, argumentan en casos de peligro, “decide amarla o amarlo, pues el amor es una decisión”.

¿Desestimar los sentimientos? ¿Hasta qué punto? Hablando de incompatibilidad, sin mencionar ya siquiera el desamor, la infidelidad, o peor aún la violencia… ¿Cómo puedes decidir amar como pareja a alguien que lleva un camino tan diferente al tuyo? ¿Renuncias a ti mismo o le pides renunciar a ella/él mismo? Quien decide amar “así”, en estos casos, es quien normalmente termina por renunciar a sí mismo. Estoy convencido de que el matrimonio es una unión trascendental y sagrada (o debería serlo), pero el ser humano en general, no ha hecho lo suficiente por darle dicho lugar. Además estoy convencido de que no es el acto de la unión matrimonial lo que eleva a sagrado el lazo entre un hombre y una mujer. Por el contrario, son el hombre y la mujer quienes, despertando, siendo conscientes, son capaces de descubrir el valor de la vida y vivir la misma desde esa perspectiva. De esa manera, hombre y mujer sacralizan su condición de vida, mucho antes incluso de ser pareja; entonces su unión, cuando llegue a darse, tendrá el mismo carácter y el acto de enlace matrimonial será una bendición sobre lo que ya es sagrado.

Todos tenemos la capacidad de amar a cualquier ser humano aunque, bastante dormidos, muchos no podamos reconocerlo. No obstante es responsabilidad de cada uno el saber cómo canalizar dicho amor a cada ser humano que forma parte de nuestra vida. Sí, el amor es una decisión, no cabe la menor duda, pero las decisiones no nacen de la nada. Cada ser humano detenta un estado del ser y ese estado del ser es una radiografía de su alma que si fuese posible nos mostraría nuestra verdadera composición: verdades, pensamientos, sentimientos y emociones. Son los sentimientos los que conectan nuestra realidad interna con nuestro diario vivir; nos muestran dónde y a qué profundidad existe resonancia con nuestro verdadero ser. Es nuestro estado del ser, incluidos sentimientos y emociones, de todos los matices y profundidades, los que nos llevan a tomar decisiones.

No decido ir al basquetbol porque no me gusta, mejor decido ver el futbol, así es, porque refleja parte de mi esencia, porque lo puedo sentir. Faltaba eso en el argumento de Fromm, que la verdad estriba más en desarrollar la suficiente consciencia, sabiduría, entendimiento, para definir de dónde provienen mis sentimientos y entonces tomar las mejores decisiones.

Fromm menciona esas culturas, a las cuales propone como ejemplo extremo de su argumentación, donde los padres siguen arreglando los matrimonios de sus hijos. Fromm argumenta que uno no ama a cualquier hombre o a cualquier mujer, que uno ama a Adán y a Eva, a la esencia masculina o femenina en su pareja. ¡Cierto!, pero al final termina reconociendo que Adán y Eva explosionaron en un sinnúmero de pedacitos únicos e individuales; que a cada ser humano se le distingue por ello mismo, y que por lo tanto existen afinidades más profundas que otras entre los Adanes y las Evas.

Por ello, decidí quedarme con la mitad de Fromm y un poco más. No solamente hace falta tener la capacidad de amar, sino además se requiere darle forma y belleza canalizándola correctamente por medio de la sabiduría. Sí, sigo y seguiré pensando que el matrimonio es sagrado. Pero… ¿cómo ubicar al matrimonio como sagrado dentro del sistema de vida tan profano que hemos construido en el planeta? ¿Dónde está la congruencia?

Leer la segunda parte->

Anúnciate con nosotros
 
Heliopsis de Vida
 
La Perruquería de Juanis
 
El Buen Gourmet
 
 
 
 
 
 
 
Escribe tu comentario:
Otros artículos

Las zonas erógenas de tu chico según su signo

8 cosas que tu novio quiere en el sexo, pero no se atreve a decirte

¿Por qué los maridos nos desentonamos?

El tiempo, el recurso de los afortunados

10 tips de belleza para ella... y él

¿Por qué los maridos nos desentonamos?

bipolar

Animales en los Circos

Adán contra Eva

obesidad

 

Escríbenos tu opinión y/o sugerencia

* Nombre de contacto:

Se necesita un valor.

* Correo electrónico: Se necesita un valor.Formato no válido.
Comentarios o preguntas:
* Datos necesarios para enviar la solicitud
Regresar arriba
Apache 39        
Apache 39
Inicio ingeniería y maquinaria radio Síguenos en Facebook  
  Bienes Raíces revista    
  desarrollo humano revista ConstruEquipos AgroIndustriales - Establecida desde 1946
Copyright © 2019 Apache 39. Todos los derechos reservados.
Heliopsis de Vida Tecnologías de Información contáctanos