Inicio ingeniería y maquinaria Bienes Raíces desarrollo humano Tecnologías de Información Síguenos en Facebook
  Inicio       Estaciones de radio en tu negocio Heliopsis de Vida revista revista contáctanos  
Apache 39
José Manuel Guerrero Padilla

Contra Escila y Caribdis - Twoning

José Manuel Guerrero Padilla

revista@apache39.com
Regresar a Revista
Ver otros artículos de esta columna

"TWOning  VI :La Mitad de Fromm y un poco más...Parte II"

TWOning VI :La Mitad de Fromm y un poco más

(Leer la primera parte ->)

Amar es una decisión, sí. Uno decide amar a alguien como pareja cuando su estado del ser reverbera, por alguna razón, la idea que hace nacer esa decisión. Uno decide a través del pensamiento que es impulsado por ciertas verdades y que manifiesta determinados matices de sentimientos y emociones. El pensamiento siempre será activado por la interacción entre la realidad y la mente que la percibe, y esta interacción despierta sensaciones y sentimientos que guían el sentido de los mismos.

El amor erótico o de pareja debería ser una decisión bien pensada, y no solo un arrebato impulsivo basado en atracción y deseo sexual y el conjunto de sensaciones y sentimientos de poca profundidad que los primeros puedan despertar, y que terminan por cegar y subyugar a la consciencia. Sentimos cariño y afinidad que aquellas emociones magnifican y nos llevan a creer que es algo mayor.

El Arte de Amar es un hermoso libro de Erich Fromm, sin embargo es verdad también que las decisiones de cualquier índole, y en especial la de amar a una pareja, están siempre en concordancia al estado del ser (de quien decide) y a los sentimientos que éste emana.

¿Los sentimientos pueden cambiar con el tiempo?, siendo así, ¿Es posible de verdad pensar en el matrimonio para toda la vida?

Todo está predispuesto a cambiar, la esencia de la existencia es el cambio mismo, la evolución, el crecimiento. La vida no tendría sentido si el cambio no fuese una condición de la misma. Sin embargo hay dos formas de cambio bajo la premisa de la evolución: una es el cambio o corrección de ruta hacia la dirección correcta, y la otra es el perfeccionamiento continuo sobre la ruta correcta. No solamente los sentimientos son susceptibles de cambio, también lo son el grado de verdades encarnadas, los pensamientos que generan; el mismo estado del ser cambia y se perfecciona a través del tiempo. Entonces, la permanencia, perfeccionamiento o cambio en cualquier decisión tomada obedecerá a la profundidad de las verdades, pensamientos, sentimientos y emociones (de un determinado estado del ser) a las cuales está anclada.

Un estado del ser mucho más depurado, aquel en el cual la consciencia del mismo está cimentada y orientada en verdades más elevadas y profundas, tendrá potestad sobre las reacciones, sentimientos y emociones más elementales y poco profundas, por lo tanto sus decisiones serán mucho más certeras y elaboradas, y por consiguiente se esperaría que fueran duraderas y solamente perfectibles en el tiempo. Todo ser humano tiene el comportamiento de una onda; enfrentamos altibajos continuos en la vida, sin embargo las bajas serán sorteables cuando se haya tomado una decisión basada en un estado del ser bastante depurado. Es por ello que el matrimonio puede ser una decisión que dure para toda la vida, y que lejos de las ideas confusas y pesimistas que rondan frecuentemente a su alrededor, puede ser perfectible y por consiguiente maravilloso, pero no gratuito.

Amar a otro ser humano como pareja es un arte, como Erich Fromm lo expresó. Nadie puede amar a nadie más, menos aún a una pareja, si no ha aprendido a amarse a ella/él mismo. La consciencia (mucha, poca o distorsionada) parte de sí misma (consciencia sobre uno mismo), de ahí se expandirá entonces la visión y concepción de todo lo demás. Entonces sí, sería de preguntarse ¿cómo adquirir un compromiso como el matrimonio para toda la vida si no te amas lo suficiente a ti mismo?... si no has logrado avanzar lo suficiente en tu propio camino individual.

Más aún, para poder amar de verdad se necesita ser tan libre como sea posible, y para ello es necesario a la vez ser quien uno es en verdad, vivir desde la propia esencia. Quien no goza de libertad somete o vive sometido, y bajo esa condición es que uno da y recibe. Crees poder someter a los demás en tu propio coto, y fuera de él te sometes a otro “más importante”. La gran mayoría vive mas bien sometida, y cuando llega (inevitablemente) el momento de someter, sin nadie con quien hacerlo, lo hacen consigo mismos de nueva cuenta.

La gente en general vive sometida a ideologías, a clichés, a modas, a creencias, a normas sociales, a trabajos, a personas, a cualquier ser, cosa o símbolo que les impida la potestad sobre sí mismos (cuando es que uno debería estar capacitado para hacerlo). Sin embargo todo lo anterior no es más que un reflejo, pues  se vive sometido por el miedo… sometido al ego; por causa de esos espacios vacíos de consciencia que han sido tomados por él.

Todos necesitamos de un sano equilibro entre el uso de la propia consciencia para el ejercicio de nuestra libertad, acompañado de los consejos de seres amados para poder continuar adelante en el camino, no obstante el respeto total a nuestra libre decisión (libre albedrío) debe ser sagrado. No existe sometimiento cuando existe este respeto por parte de los demás, pero sobre todo cuando existe el propio reconocimiento de nuestro derecho a la libertad.

No hay manera de que hablemos de amor sin hablar de libertad, para que exista amor debe existir libertad. Estoy convencido que la vida puede ser muy bella, que una vida de matrimonio puede llegar a ser plenamente bella, siempre y cuando la pareja se haya ganado el derecho a vivirlo de esa manera. Para ello es necesario conquistar, no al ser amado, sino la propia libertad individual mucho antes de encontrar con quién la podamos ejercer en su mayor potencial.

Anúnciate con nosotros
 
Heliopsis de Vida
 
La Perruquería de Juanis
 
El Buen Gourmet
 
 
 
 
 
 
 
Escribe tu comentario:
Otros artículos

Las zonas erógenas de tu chico según su signo

8 cosas que tu novio quiere en el sexo, pero no se atreve a decirte

¿Por qué los maridos nos desentonamos?

El tiempo, el recurso de los afortunados

10 tips de belleza para ella... y él

¿Por qué los maridos nos desentonamos?

bipolar

Animales en los Circos

Adán contra Eva

obesidad

 

Escríbenos tu opinión y/o sugerencia

* Nombre de contacto:

Se necesita un valor.

* Correo electrónico: Se necesita un valor.Formato no válido.
Comentarios o preguntas:
* Datos necesarios para enviar la solicitud
Regresar arriba
Apache 39        
Apache 39
Inicio ingeniería y maquinaria radio Síguenos en Facebook  
  Bienes Raíces revista    
  desarrollo humano revista ConstruEquipos AgroIndustriales - Establecida desde 1946
Copyright © 2019 Apache 39. Todos los derechos reservados.
Heliopsis de Vida Tecnologías de Información contáctanos