Inicio ingeniería y maquinaria Bienes Raíces desarrollo humano Tecnologías de Información Síguenos en Facebook
  Inicio       Estaciones de radio en tu negocio Heliopsis de Vida revista revista contáctanos  
Apache 39
José Manuel Guerrero Padilla

Contra Escila y Caribdis - Twoning

José Manuel Guerrero Padilla

revista@apache39.com
Regresar a Revista
Ver otros artículos de esta columna

"TWOning  V :Matrimonio o Amor, para toda la vida (Primera Parte)"

TWOning V :Matrimonio o Amor, para toda la vida

¿Cómo adquirir un compromiso como el matrimonio para toda la vida si no te amas lo suficiente a ti mismo? La pregunta la planteé en el artículo anterior. Pero realmente la cuestión de fondo debería ser: ¿cómo poder vivir un matrimonio en verdadero amor de pareja si no eres capaz de amarte a ti mismo con plenitud?

Es definitivamente muy distinto vivir un matrimonio por toda la vida a vivir en amor pleno una vida en pareja en el mismo tiempo. Hay tantas personas que viven su matrimonio juntos el resto de su vida… pero habrá que ver cómo lo viven. El matrimonio debe estar vivo y vigente para poder continuar y prevalecer en el tiempo. Hay momentos en que un matrimonio llega a cumplir su objetivo real antes del esperado “para toda la vida”; el verdadero objetivo que quedó velado a la consciencia de quienes lo formaron pero que en realidad existió y ya no hay más que hacer juntos, así sigan unidos el resto de sus días. También existen matrimonios tan carentes y huecos en los cuales no hay mayor lazo que los una que el de las apariencias y no son pocos los casos de esta índole; existen incluso con un propósito ligado a la decisión, aunque de muy poca significación. Y es que es eso lo que debe contar, la significación del lazo para los contrayentes. No es un papel (un título) el que hace a una persona ingeniero o licenciado o doctor; así como tampoco un acta de matrimonio o una bendición hacen a dos personas pareja y capaces de amarse como tales, libre y conscientemente. Lo que verdaderamente hace a alguien ser lo que desee, es la capacidad y el amor prodigado por su tarea o por el ser amado. De lo contrario es solo pretender pues en realidad no existe mucho más.

No soy un partidario de disolver los matrimonios en problemas, incluso tampoco de aquellos matrimonios cascarón que en gran medida son mera apariencia que recubre un profundo miedo; muchos de los primeros seguramente tendrán solución. Soy partidario de reconocer la verdad, quien pueda hacerlo, sea la que sea y aceptarla enfrentado lo que tenga que venir. No todas las personas nacemos iguales, tal vez suene chocante leer esto, pero es verdad. No todos los seres humanos nacemos iguales en cuanto al nivel de consciencia con el que iniciamos nuestro viaje por el planeta. También habrá que aclarar que el nivel de consciencia no es ningún atributo presumible (pues en el mismo instante dejaría de serlo), incluso es el atributo reconocible por su mayor empatía, comprensión y ayuda hacia los demás. Por lo tanto no podemos esperar de todas las personas la misma capacidad de amar, sin embargo si podemos esperar que cada quien diera lo mejor que tiene, y con ello sería mucho más que suficiente.

Por lo tanto hay una infinidad de maneras de ver al matrimonio, desde aquella que lo ve como una forma de por fin sentar cabeza para un hombre y de cumplir con el objetivo maternal de la mujer, de preservar la especie, hasta las más sublimes formas de desarrollo espiritual posibles. Cada quien nos esforzamos, de acuerdo a nuestro propio nivel, por alcanzar en lo individual cada vez más escalones que nos permitan mayor grado de realización y felicidad. Mientras menos es el nivel de consciencia menor grado de felicidad y mayores los problemas a enfrentar, mientras mayor sea el nivel de consciencia mayor grado de felicidad  se podrá experimentar y los problemas se convertirán en retos por resolver. Una vez preparados así en lo individual, lo mismo será posteriormente con la relación de pareja y con el matrimonio.

Y no es el nivel de consciencia en realidad (salvo hasta cierto punto, creo) una limitante para vivir un matrimonio verdadero e incluso para el resto de la vida. El problema verdadero subyace en los huecos que invaden nuestros corazones; esos que han sido tomados por el ego. Huecos que cargamos todos, hombres y mujeres, viviendo en pareja, divorciados, solteros, hasta casados… creyentes, religiosos, espirituales, o ateos.

TWOning V :Matrimonio o Amor, para toda la vida

Muchos de los argumentos en contra del divorcio son en el sentido de velar por los hijos. Padre y madre (marido y mujer) son como los pilares que sostienen una construcción. Hace poco leía a alguien que se preguntaba: “¿qué sucede cuando los pilares (padre/madre, marido/mujer) se derrumban?”, hablando así de las consecuencias del divorcio.  La pregunta sería más bien: ¿Desde cuándo los pilares realmente se derrumbaron?, o, ¿es que alguna vez estuvieron de pie?, ¿alguna vez llegaron a ser el sostén de una buena construcción?... o todo era simplemente apariencia. Y ese es el punto en verdad, que los hijos en gran medida absorben las ideas y los patrones de comportamiento de lo que viven en casa; les puede llegar a parecer normal y natural, así sean los buenos o los malos patrones de construcción.

¿Qué culpa tienen los hijos?, algunos comentan, como si Dios (los que creemos en él) mandara problemas como castigo por nuestras culpas; un argumento carente de amor,  muy viejo y anacrónico. Las “culpas” o responsabilidades que no les corresponden les llegan precisamente de los padres que, dentro de un matrimonio hueco o que ya cumplió su objetivo, “supuestamente” por ellos permanecen ahí viviendo su infelicidad. Entonces lo hijos sí cargan con la responsabilidad de sus padres; ¿el mensaje?: mi padre o mi madre viven infelices por nuestra “culpa”. Muy probablemente, cuando les llegue el tiempo, ellos igual opten por un “sacrificio” parecido al que hicieron sus padres, pero ahora por sus hijos, y así sucesivamente sus hijos por sus hijos (la probabilidad continua mientras la vivencia esté presente) … ¿y quien cosecha, bajo esta lógica, los frutos del supuesto “sacrificio”?

Ha mucho que hacer por el matrimonio y la unión familiar, es cierto, pero no será salvando matrimonios huecos (salvando las apariencias) como uno haga por ello. No hay mucho por hacer por la causa si no trabajamos más intensamente en sanar esos huecos en nuestros corazones. Antes de preocuparnos por la unión familiar y el matrimonio, deberíamos primero ocuparnos por el ser humano individual; más ocupados en el antes de cualquier relación que preocupados en el después de un matrimonio fallido. Primero habrá que preservar la integridad del ser humano y todo lo demás, seguramente, se dará por añadidura.

Leer la segunda parte->

Anúnciate con nosotros
 
Heliopsis de Vida
 
La Perruquería de Juanis
 
El Buen Gourmet
 
 
 
 
 
 
 
Escribe tu comentario:
Otros artículos

Las zonas erógenas de tu chico según su signo

8 cosas que tu novio quiere en el sexo, pero no se atreve a decirte

¿Por qué los maridos nos desentonamos?

El tiempo, el recurso de los afortunados

10 tips de belleza para ella... y él

¿Por qué los maridos nos desentonamos?

bipolar

Animales en los Circos

Adán contra Eva

obesidad

 

Escríbenos tu opinión y/o sugerencia

* Nombre de contacto:

Se necesita un valor.

* Correo electrónico: Se necesita un valor.Formato no válido.
Comentarios o preguntas:
* Datos necesarios para enviar la solicitud
Regresar arriba
Apache 39        
Apache 39
Inicio ingeniería y maquinaria radio Síguenos en Facebook  
  Bienes Raíces revista    
  desarrollo humano revista ConstruEquipos AgroIndustriales - Establecida desde 1946
Copyright © 2019 Apache 39. Todos los derechos reservados.
Heliopsis de Vida Tecnologías de Información contáctanos